Sentimientos fuertes que prefieren permanecer escondidos, a los que no les gusta salir a la luz. O mejor dicho, a mi no me gusta que salgan a la luz. No me gusta que me vean como una persona frágil. Si, es muy probable que lo sea pero.... Quizás sea por eso por lo que prefiero mantenerlos ocultos. De esa manera me garantizo que no me hagan daño.
Que me hagan daño, ese puede que sea uno de los mayores miedos que tengo.
Pero todo esto permanee oculto hasta que bajo la guardia, o hasta que me canso de ocultar cosas y me derrumbo. Y lo cuento todo, sin poner límites, dejando al descubierto todas mis verdades, temores, mi otro yo.
Otro yo que no se si es el real o no, pero no me gusta mostrarlo. Me gusta poner mi máscara, que piensen que soy una persona fría, dura, borde; a que me vean como alguien débil.
Pero estos miedos se hacen mayores cuando me descubrí pero no soy consciente de lo que conté. ¿Cómo puede ser que no lo sepa? Alcohol, el alcohol es la respuesta. Hay veces que no soy capaz de controlar y por no controlar no mido ni mis palabras.
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