martes, 15 de diciembre de 2015

Importante



Vengo sin pedir perdón con la intención de robaros la atención. De provocaros un sentimiento:

Estoy cansada de vuestra palabrería y de ser testigo de vuestro banquee. Estáis llenos de miradas, de miradas embusteras, es un disfraz y nada más que una oportunidad para mandar y no pensar en los demás. No quiero mentiras, yo quiero verdades.

Non digades que vai dereito o cravo que torto entrou. Non fagades que é carpinteiro quen nunca táboa labrou.
(No digáis que va recto el clavo que entró torcido. No hagáis como que es carpintero quién nunca labró una tabla)

Así llueva a cántaros en el mundo, nosotros aguantaremos. Mientras tengamos ese abriguito (trabajo, educación, sanidad, vivienda... todos recogidos en la Declaración de los Derechos Humanos, en la Constitución Española y en los Estatutos de Autonomía) en el que ninguno de nuestros malestares importen. Eso sí, que solo sea agua lo que nos moje. ¡Que no meen por encima de nosotros! Dicen que tenemos voz, ¿será verdad? ¡Yo la levanto y no me escondo!

En palabras de Rosalía de Castro, tedes o corazón de ferro. Permita Deus, políticos que aborrezo, que antes os galegos morran que ir pedirvos sustento. Pois tan mal corazón tendes, secos fillos do deserto, que si amargo pan vos gañamos, dádesnolo envolto en veleno. (tenéis el corazón de hierro. Permita Dios, políticos que aborrezco, que antes los gallegos se mueran ir a pediros sustento. Pues tan mal corazón tenéis, secos hijos del desierto, que si amargo pan os ganamos, nos los dais envuelto en veneno).

Todos queréis gobernar y o el gobierno tiene miel o yo no me lo puedo explicar. A quién queréis engañar, ni hacéis todo lo que decís, ni decís todo lo que hacéis. No convencéis pero robáis.

No nos dejaremos vencer por este ambiente. No nos marcharemos de aquí. Porque ya lo hicimos muchas veces, no huiremos más. Nos apoyaremos unos a otros. Cada uno de nosotros luchará, luchará por sí mismo y por todos nosotros.

Vosotros lo único que queréis es esto:
Catro cousas quere o amo do escravo que o serve: tarde á cama, erguerse cedo, comer pouco e estar alegre.
(Cuatro cosas quiere el amo del esclavo que lo sirve: tarde a cama, madrugar, comer poco y estar alegre)

Pero yo os respondo con esto:
Adeus, adeus que me vou, adeus que me quero ir, pagádeme a miña soldada que non vós quero servir.
(Adiós, adiós que me voy, adiós que me quiero ir, pagadme mi soldada que no os quiero servir)

El pueblo está cansado de ser esclavo de una deuda que no le pertenece. No cambio mis principios por vosotros. Os recuerdo que el momento en el que el esclavo decide que no va a ser esclavo, sus cadenas caen al suelo, se libera y le enseña cómo hacerlo a los demás. Es el momento de que la gente se despierte y de que vosotros os vayáis. La calle no calla, se enciende la hoguera y alguno de vosotros arderá.

Yo tengo fe, el pueblo tiene fe... La fe mueve montañas y produce señales, es por su poder por el que vivimos. Pero la fe no está depositada en vosotros porque no lo merecéis. Buscad, buscad en el fondo de vuestros ojos, la fe de unos en los otros... y a lo mejor os salváis. Pero no vamos a tener compasión si no llegáis al gobierno, que sarna con gusto no pica y no hay miel sin aguijón.

jueves, 20 de agosto de 2015

Sentimientos fuertes, la estructura es frágil

Sentimientos fuertes que prefieren permanecer escondidos, a los que no les gusta salir a la luz. O mejor dicho, a mi no me gusta que salgan a la luz. No me gusta que me vean como una persona frágil. Si, es muy probable que lo sea pero.... Quizás sea por eso por lo que prefiero mantenerlos ocultos. De esa manera me garantizo que no me hagan daño.
Que me hagan daño, ese puede que sea uno de los mayores miedos que tengo.
Pero todo esto permanee oculto hasta que bajo la guardia, o hasta que me canso de ocultar cosas y me derrumbo. Y lo cuento todo, sin poner límites, dejando al descubierto todas mis verdades, temores, mi otro yo.
Otro yo que no se si es el real o no, pero no me gusta mostrarlo. Me gusta poner mi máscara, que piensen que soy una persona fría, dura, borde; a que me vean como alguien débil.
Pero estos miedos se hacen mayores cuando me descubrí pero no soy consciente de lo que conté. ¿Cómo puede ser que no lo sepa? Alcohol, el alcohol es la respuesta. Hay veces que no soy capaz de controlar y por no controlar no mido ni mis palabras.

martes, 2 de junio de 2015

Te Necesitaba

Hoy me hubiea gustado que estuvieses aquí para mí.
Necesitaba alguein a quien contárselo, necesitaba un abrazo, necesitaba un amigo. Pero no estabas. Como siempre, estaba yo sola.
Haberme hablado, dirás. Lo hice, pero tu no te diste cuenta que te necesitaba.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Una pequeña cosa

Es fascinante como una pequeña cosa puede cambiar tanto tu estado de ánimo. En este caso un concierto, desde el momento en el que supe que iba soy feliz, estoy feliz.

sábado, 2 de mayo de 2015

Flor do toxo

Supongo que así soy yo (ergueita brava e ceibe como os galegos de raza) como a flor do toxo. Con una personalidad que al parecer les gusta a todos pero un aspecto que parece lo contrario.
¿Cómo se supone que tengo que vivir con eso en un mundo que valora las primeras impresiones? ¿Una sociedad que busca una falsa perfección? ¿Una sociedad que valora más el exterior que los valores de las personas?
Empiezo a estar harta de todo esto. Quiero que también me valoren. Quiero que me vean como algo más que una chica con la que se puede hablar; que sí, está muy bien pero yo también necesito otro tipo de relaciones por muy independiente que sea.
¿Qué se supone que tengo que hacer? ¿Debo dejar que este sentimiento se me meta dentro? ¿Dejar que la angustia me invada?

Soy gilipollas

Soy gilipollas.
Sí, esa debe ser mi definición. Dejé perder lo que mucha gente vió como una realidad y ahora me arrepiento. Los recuerdos vienen a mi mente, pero los recuerdos no se pueden cambiar. Y cuando no vienen ellos sin ser llamados, hay otra gente que los llama. Esa gente que apostó por algo que no existía, esa gente decide recordarte lo que dejaste perder.
Perder esa conexión con una persona. Una conexión que conseguimos en poco tiempo y sin darnos cuenta. Y quizás fue ese el problema, la rapidez. Tú tenias cosas sin solucionar y yo... bueno yo... ya sabemos que soy gilipollas.

Y que no puedo negar que pienso en ti ni que pienso en pensarte

Y aunque a veces no existes otras veces te pongo cara. Te pongo cara, nombre y apellidos. Te pongo recuerdos. Pero en realidad no existes, muchas de esas cosas solo existen en mi mente.
Pero me gusta pensar en ti. Me gusta imaginar como nos conocemos. Me gusta imaginar nuestras conversaciones. Me gusta imaginar nuestro futuro.
Aunque como he dicho, otras veces es real. Es real cómo nos conocimos. Es real la primera frase que me dijiste. Son reales esas conversaciones en las que te conté más de lo que mi sentido común no me debería haber permitido. Todo eso es real. Y por encima de todo, sn reales esos momentos en los que todo podría haber cambiado. Esos dos momentos en los que creo que los dos fuimos conscientes de que las cosas podrían ser diferentes. Pero el miedo, el miedo es muy fuerte y nada de todo eso se hizo real.
¿Me arrepiento? En cierto modo sí, porque me gustaría haber intentado ese diferente. Pero en el fondo, y sin ir tanto al fondo también. Tengo muy claro que aunque pudiera volver atrás nada sería diferente, yo no hubiera cambiado nada; no por ganas pero sí por cobardía. Ya dije que soy una cobarde.